TANQUEM COFRENTS DENUNCIA UNA NUEVA AVERIA EN LA CENTRAL DE COFRENTES

La central nuclear de Cofrentes está realizando una parada en su funcionamiento, desde el pasado 5 de enero, de, en principio una semana, para realizar, según la dirección de la central, un mantenimiento en los accionamientos hidraúlicos de las barras de control de este reactor.

Para la Plataforma “Tanquem Cofrents” resulta incomprensible que 25 días después de la última parada para mantenimiento y recarga de combustible, con la participación de 1100 trabajadores adicionales, y más de 11.000 trabajos planificados, según los propios datos de la central, haya habido de pararla de nuevo para otro mantenimiento.

Esto es aún más extraño cuando además esta última recarga duró mucho más tiempo de lo habitual, un total de 2 meses, con una fallida puesta en marcha por el medio, para poder corregir una avería en una válvula del agua de alimentación de la vasija del reactor, que se había detectado antes de la parada, pero a la que no se le dio la importancia y el tratamiento adecuado durante el periodo normal de mantenimiento. Parece que la única explicación posible es que, como en el caso de la rotura de la válvula, haya pesado más la urgencia de poner la central en marcha rápidamente y la búsqueda del beneficio económico a corto plazo, que el que el hacer las cosas bien y priorizar la seguridad de los trabajadores y de la población.

En este caso la avería afecta al sistema principal de control del funcionamiento de una central nuclear, la inserción de las barras de control entre las los elementos combustibles de uranio, y que hace el mismo papel, salvando las distancias, que los frenos en un coche. Estas barras de control absorben el flujo de neutrones y paran así la reacción en cadena entre los átomos de uranio que se fisionan cuando un reactor está produciendo electricidad. Estas barras pesan varias toneladas cada una y son introducidas, con un diseño obsoleto, desde abajo mediante dispositivos hidraúlicos, a diferencia de los modelos más modernos, en los que son introducidas desde arriba, y por tanto pueden bajarse por su propio peso, en caso de emergencia y de falta de alimentación eléctrica.

Hay que recordar, además, que la central de Cofrentes tiene un historial de problemas con estos elevadores hidraúlicos. Hace ya más de dos décadas, en 2007, Cofrentes tuvo de sustituir, en varias fases, todos estos elevadores hidraúlicos por un problema de corrosión salina, que se calificó como de origen desconocido, y del que nunca se dio cumplida explicación pública posterior. Una operación que sólo se ha llevado a cabo en el reactor de Cofrentes entre todos los del mundo, y que no estaba para nada contemplada en el diseño de este reactor.

Por todo ello, la plataforma Tanquem Cofrents exige una explicación pública y completa de las circunstancias de esta avería y considera que esta reiteración de averías gestionadas a destiempo pone de manifiesto la falta de una cultura de seguridad mínimamente adecuada por parte de los gestores de una instalación tan peligrosa como esta. Asimismo, considera que esta acumulación de averías, problemas e incidentes demuestra, una vez más, la que las instalaciones están envejecidas y deterioradas, y que pretender alargar su funcionamiento es una irresponsabilidad, por lo que exige que la central se cierre definitivamente al final del presente periodo de funcionamiento.